Seré honesta;¡nunca he sido fanática del ejercicio! Sin embargo, reconozco que no debo esperar hasta encontrarme con un problema de salud para activarme, salir de lo cotidiano y cuidar de mi cuerpo. Pues en fin, empecé a hacer del ejercicio un hábito, correr para ser más específicos, y vaya que no ha sido fácil. Es decir, me encuentro con la fresca brisa acariciando mi rostro, el bello paisaje verde de los árboles a mi alrededor, la tranquilidad de no escuchar un dispositivo sonando con notificaciones todo el tiempo, y sin embargo no consigo disfrutarlo. ¿Por qué? ¿Cómo es que a pesar de todas estas cosas no logro disfrutar de correr? Incluso trae un beneficio al final de la jornada. En realidad, la respuesta es muy simple: Siempre estoy pensando en que ya quiero que termine. Pensamientos llenan mi cabeza con enunciados como: ¡Cuánto calor!, Estoy muy cansada, No creo poder lograr el siguiente kilómetro, Llevo cuatro días corriendo y no veo resultados, Todavía estoy muy...
"Entre versos y jardines" es un blog del corazón y para el corazón en donde encontrarás reflexiones y comentarios acerca de diferentes pasajes de la Biblia. Esperamos que el contendido de este blog sea de bendición para tu vida y te ayude a acercarte más a Jesús.