Rembrandt (1659). El retorno del hijo pródigo [Óleo sobre lienzo]. Museo del Hermitage, San Petersburgo, Rusia Pasaje para reflexionar: Mateo 18 : 15-35 Todos en algún momento de nuestras vidas hemos ofendido a alguien y hemos necesitado perdón; sin embargo, resulta en ocasiones más satisfactorio hablar sobre el perdón desde la posición en el que uno es quien lo recibe. No podemos evitar conmovernos ante la gracia de Dios al ser explicada a través de pasajes como el del Hijo pródigo. Nos gusta recibir el amor de Dios y saber que sin importar cuánto fallemos o cuán imperfectos seamos, Él siempre va a estar ahí. El pasaje en el que se basa esta reflexión, habla del perdón desde la posición contraria, en el que uno es el agraviado y por lo tanto, la persona a la que le toca perdonar. Jesús les da instrucciones a sus discípulos de los pasos a seguir: 1. Habla con la persona que te ofendió (v.15) 2. Si no te escucha, toma tes...
Cuando Jesús los oyó, les dijo: «La gente sana no necesita médico, los enfermos sí. No he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores». Marcos 2:17 (NTV) Recuerdo que, cuando era pequeña, me gustaban mucho los juguetes de la Cajita Feliz de McDonalds, y aunque el restaurante no era el favorito de mi mamá, hubo un tiempo en el que me llevaba a comprar ahí sólo porque tenían la colección de juguetes de Hello Kitty que tanto me llamaba la atención. Pero, sin importar cuanto quisieras el juguete, primero era necesario que compraras la Cajita Feliz, que inevitablemente también contenía la hamburguesa y las papas fritas. Quizá este no sea el mejor ejemplo y sea algo gracioso, pero imaginémonos por unos instantes que nosotros somos una Cajita Feliz, nuestro pecado "más escandaloso" es el juguete y el resto de las cosas que están mal en nuestra vida, pero a las cuales no le damos tanta importancia como al juguete, son la hamburguesa y las papas ...