Ir al contenido principal

Como quisieras tu bicicleta

 



“Así que, todo lo que quieran que hagan los hombres por ustedes, así también hagan por ellos, porque esto es la Ley y los Profetas" -Mt. 7:12 (RVA, 2015)

Recuerdo una ocasión en la que mis padres me llevaron a una tienda para elegir una bicicleta. Ellos querían regalarme una que me gustara pero querían sorprenderme, así que la táctica que utilizaron fue decirme que necesitaban mi ayuda para hacerle un favor a una amiga de la vecina que tenía una hija de mi edad, así que me llevarían a la tienda para que le escogiera una bicicleta bonita; una que pensara que podría gustarle. 
Supongo que no me pareció la idea de que el regalo fuera para otra niña, y mucho menos una niña ajena a mí. Entonces escogí la bicicleta indiferentemente y sin prestarle mucha atención a los detalles. 
La verdadera sorpresa para mí vino más tarde al encontrar que la bicicleta realmente era para mí. ¡Oh no! Y claro, de haber sabido que en realidad estaba escogiendo mi propia bicicleta, habría pensado mejor mi decisión y habría escogido una bicicleta más bonita. 

Es gracioso, pero justo meditaba en esto el otro día.
Mi yo de 9 años, celosa y egoísta del regalo, no tenía esta verdad, porque no solemos prestarle lujo de detalle a lo que va dirigido a otras personas. Esa experiencia, me dejó la valiosa lección de escoger las cosas de otros como si fueran para mí misma; de tratar a otros como me gustaría que me trataran. 

La Biblia dice que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mt. 22:39) y que no devolvamos a nadie mal por mal sino que hagamos todo lo posible para vivir en paz con los demás (Ro.12:17-19). En realidad, gran parte del mensaje de Jesús se centró en este gran mandamiento y hay muchos versículos que nos enseñan cómo debería verse el amor según el evangelio. ¿Te imaginas lo diferente que sería el mundo si amaramos como Dios nos manda? Sin embargo, en nuestra naturaleza humana no está el amar como Dios ama. Estamos tan ocupados cargando con nuestras propias heridas del pasado que nos resulta difícil amar a otros como Dios quiere que lo hagamos; nos impacientamos con la gente y sus maneras; decimos cosas hirientes o volvemos a caer en nuestros mismos hábitos. 

Está bien. Nadie es perfecto ni debería esperar tenerlo todo dominado a la primera, porque seguimos y seguiremos teniendo nuestros momentos. Pero esto sólo nos hace ver lo necesario que es acudir a Dios en momentos en los que nos sea difícil cumplir el mandamiento de perdonar a alguien (Col. 3:13), de hablar con quienes nos resulta difícil conversar (Mt. 5:47), de saber escuchar a otros antes de hablar (St. 1:19), de ser humilde para pedir perdón (Mt. 5:23), entre otras cosas que giran en torno de saber amar al prójimo. De hecho, Dios espera que nosotros acudamos a Él. Él es la fuente de todo lo que nuestra vida necesita y el que nos capacita para hacer toda buena obra (2 Tim. 3:17). 

Mientras más acudamos a Él para que nos ayude y nos guíe, más nos encontraremos practicando estas cosas y veremos un verdadero cambio en nuestras vidas y en nuestras relaciones con otros. 
Sólo el amor que Dios nos enseña a dar, tiene el poder de cambiar al mundo. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Perennifolio

 Dios bendice a quienes aman su palabra y alegres la estudian día y noche. Son como árboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hacen les sale bien! - Salmos 1:2-3 (TLA) Seguramente has escuchado este término: Perennifolio.  El término hace alusión a los árboles o arbustos que conservan sus hojas a lo largo de todo el año aún cuando llega la estación "desfavorable".  Las copas de los árboles perennifolios nunca aparecen desnudas, ya que, las hojas más jóvenes, permanecen en el árbol y se unen a las que brotan cada primavera.  Sus hojas no cambian de color con el transcurso de las estaciones, por el contrario, éstas permanecen siempre verdes.  Algo que también resulta interesante sobre estos árboles, es que, parece ser, que los árboles más grandes del mundo, suelen ser perennifolios, como en el caso de las Secuoyas sempervirens, siendo que el más alto de esta especie, descubierto hasta ahora...

¡No eres uno en un millón!

   Quizá escuchaste la expresión "Eres uno en un millón" alguna vez en tu vida. Es una expresión que se utiliza para hacerle saber a alguien su singularidad o darle a conocer cuán especial es. Quiero hacer un hincapié en el siguiente dato: En el mundo hay aproximadamente 7 mil millones de personas y contando, puesto que cada día nacen más, y no sólo esto sino que también más gente ha vivido antes de que tu nacieras. Lo más sorprendente del asunto es que no encontrarás a alguien que tenga exactamente tus mismas características. Puedes hallar gente parecida a ti, pero jamás con el mismo ADN, misma personalidad, la forma de tus huellas digitales, etcétera. Incluso si intentaran hacer un clon de ti, éste tendría que haber crecido en un contexto igual al tuyo con exactamente las mismas vivencias que tú tuviste para llegar a ser completamente tu y todo lo que te caracteriza como persona. Simplemente una variable y dejaría de ser igual a ti. ¡Tan sólo échale un vistazo a tus manos!...

Esperar en Dios no significa ser pasivos

  "Ustedes tienen que estar siempre listos. Deben ser como los sirvientes de aquel que va a una fiesta de bodas. Ellos se quedan despiertos, con las lámparas encendidas, pendientes de que su dueño llame a la puerta para abrirle de inmediato". Lucas 12:35-36 (TLA) Espera con paciencia al Señor;     sé valiente y esforzado ;     sí, espera al Señor con paciencia. Salmos 27:14 (NTV) Hace poco hablaba en un post sobre lo peligroso que es dejar que la procrastinación domine nuestra vida. Un poco de levadura leuda toda la masa, pues bien, si permitimos que la procrastinación dirija nuestras vidas, terminaremos haciendo que ésta destruya el propósito que Dios depositó en nosotros. En este post, sentía la necesidad de hablar de algo un poco similar, pero esta vez, con respecto a lo que significa esperar en el Señor.  No pretendo saberlo todo, sin embargo, he notado a lo largo de mi caminar con Cristo, que comúnmente esta frase es mal interpretada como un " ponte a ...