Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de 2017

Algo nuevo

Jesús entró en Jericó y comenzó a pasar por la ciudad. Había allí un hombre llamado Zaqueo. Era jefe de los cobradores de impuestos de la región y se había hecho muy rico.  Zaqueo trató de mirar a Jesús pero era de poca estatura y no podía ver por encima de la multitud. Así que se adelantó corriendo y se subió a una higuera sicómoro que estaba junto al camino, porque Jesús iba a pasar por allí. Cuando Jesús pasó, miró a Zaqueo y lo llamó por su nombre : «¡Zaqueo! —le dijo—. ¡Baja enseguida! Debo hospedarme hoy en tu casa». Zaqueo bajó rápidamente y, lleno de entusiasmo y alegría, llevó a Jesús a su casa ; pero la gente estaba disgustada, y murmuraba : «Fue a hospedarse en la casa de un pecador de mala fama ». Mientras tanto, Zaqueo se puso de pie delante del Señor y dijo: —Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más. Jesús respondió: —La salvación ha venido hoy a esta casa, po...

Un nuevo nacimiento

"¡Miren! ¡La virgen concebirá un niño! Dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel, que significa “Dios está con nosotros” -Mt. 1:23 (NTV) "Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna". -Jn. 3:16 (NTV)

Con eso que tienes basta

"Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo: —Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer. No quiero mandarlos sin comer a sus casas, porque pueden desmayarse por el camino. Sus discípulos le dijeron: —Pero ¿cómo podremos encontrar comida para tanta gente, en un lugar como éste, donde no vive nadie? Jesús les preguntó: — ¿Cuántos panes tienen ustedes? —Siete, y unos pocos pescaditos —contestaron ellos. Entonces mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó en sus manos los siete panes y los pescados y, habiendo dado gracias a Dios, los partió y los dio a sus discípulos, y ellos los repartieron entre la gente. Todos comieron hasta quedar satisfechos , y aun llenaron siete canastas con los pedazos sobrantes. Los que comieron eran cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los niños". Mt. 15:32-38 (DHH)

¡Lánzate!

"Luego Jesús entró en la barca y comenzó a cruzar el lago con sus discípulos. De repente, se desató sobre el lago una fuerte tormenta , con olas que entraban en el barco; pero Jesús dormía. Los discípulos fueron a despertarlo: —Señor, ¡sálvanos! ¡Nos vamos a ahogar! —gritaron. — ¿Por qué tienen miedo? —preguntó Jesús—. ¡Tienen tan poca fe! Entonces se levantó y reprendió al viento y a las olas y, de repente, hubo una gran calma . Los discípulos quedaron asombrados y preguntaron: «¿Quién es este hombre? ¡Hasta el viento y las olas lo obedecen!»".   Mt. 8:23-27 (NTV) Recuerdo que de pequeña, cuando todavía estaba aprendiendo a nadar, me daba miedo lanzarme de los toboganes del parque acuático. Solía ir con mi familia a un parque en donde había varios toboganes y donde a menudo yo, siendo de las menores de los primos, observaba anhelante cómo se divertían lanzándose de ellos queriendo también ser parte de la experiencia. Mi papá entonces, me llevó junto c...

Disfrutando del presente

Seré honesta;¡nunca he sido fanática del ejercicio! Sin embargo, reconozco que no debo esperar hasta encontrarme con un problema de salud para activarme, salir de lo cotidiano y cuidar de mi cuerpo.  Pues en fin, empecé a hacer del ejercicio un hábito, correr para ser más específicos, y vaya que no ha sido fácil. Es decir, me encuentro con la fresca brisa acariciando mi rostro, el bello paisaje verde de los árboles a mi alrededor, la tranquilidad de no escuchar un dispositivo sonando con notificaciones todo el tiempo, y sin embargo no consigo disfrutarlo. ¿Por qué? ¿Cómo es que a pesar de todas estas cosas no logro disfrutar de correr? Incluso trae un beneficio al final de la jornada. En realidad, la respuesta es muy simple: Siempre estoy pensando en que ya quiero que termine.  Pensamientos llenan mi cabeza con enunciados como: ¡Cuánto calor!, Estoy muy cansada, No creo poder lograr el siguiente kilómetro, Llevo cuatro días corriendo y no veo resultados, Todavía estoy muy...

La canción del leproso

Cada vez que estudio, me gusta escuchar música. Un día mientras lo hacía, una canción de un grupo que hasta el momento desconocía llamó mi atención. El título de la canción es "Leper Song", o "La canción del leproso" en Español. Déjenme decirles, la letra es simplemente hermosa. Dejaré el link aquí para que la escuchen:  https://www.youtube.com/watch?v=G0jZOcIcntE En cuanto la escuché, algo movía mi corazón a leer el pasaje en el cual Jesús sana a un leproso:  "Un hombre enfermo de lepra se acercó a Jesús, y poniéndose de rodillas le dijo: —Si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.  Jesús tuvo compasión de él; lo tocó con la mano y dijo: —Quiero. ¡Queda limpio!  Al momento se le quitó la lepra al enfermo, y quedó limpio".  (Marcos 1:40-42, DHH).  ¡La reacción de Jesús simplemente me impacta!  La lepra, en tiempos de Jesús, era considerada como una enfermedad muy infecciosa e incurable. Cualquiera que sufrie...